Jhoan era un niño muy curioso y habilidoso. Siempre le gustaba hacer cosas con sus propias manos y aprender nuevos trucos de bricolaje. Un día, decidió que era el momento de ayudar a su mejor amiga, Hellen, a tener un nuevo vestidor en su habitación. Hellen, una niña con largo cabello rubio y una gran sonrisa, siempre había soñado con tener un vestidor donde pudiera organizar toda su ropa y zapatos.
¡Hellen! – exclamó Jhoan una tarde – Tengo una gran idea. Voy a construirte un vestidor nuevo. ¿Qué te parece?
Hellen, emocionada por la idea, aceptó de inmediato. Jhoan tenía un plan y estaba listo para ponerlo en marcha. Decidió grabar un video de bricolaje para mostrarle a Hellen y a cualquier espectador cómo construir su propio vestidor paso a paso. Preparó todas sus herramientas y materiales, y comenzó la grabación.
¡Hola a todos! – dijo Jhoan mirando a la cámara – Hoy vamos a construir un vestidor increíble para mi amiga Hellen. Sigan estos pasos y podrán hacer el suyo propio.
El primer paso fue medir la habitación y decidir dónde colocar el vestidor. Jhoan usó una cinta métrica y marcó cuidadosamente las dimensiones en la pared. Luego, mostró cómo cortar las tablas de madera para la estructura. Hellen observaba con atención, pero pronto se dio cuenta de que el proceso era más complicado de lo que había imaginado.
Jhoan, ¿no podemos saltarnos algunos pasos? – preguntó Hellen, empezando a aburrirse un poco.
No, Hellen – respondió Jhoan con paciencia – Es importante seguir cada paso para que todo salga bien.
A medida que avanzaban, Jhoan siguió explicando cada detalle. Cortaron la madera, lijaron las piezas y comenzaron a ensamblar la estructura del vestidor. Hellen trataba de mantenerse interesada, pero cada vez se sentía más cansada. Mientras tanto, Jhoan se molestaba un poco por los constantes comentarios de Hellen.
Hellen, por favor, necesitamos concentrarnos – dijo Jhoan, intentando mantener el ritmo del proyecto.
Finalmente, después de muchas horas de trabajo, el vestidor comenzó a tomar forma. Jhoan y Hellen instalaron las puertas, colocaron los estantes y pintaron todo con colores brillantes. Aunque el proceso había sido largo y tedioso, el resultado final era impresionante.
¡Hemos terminado! – exclamó Jhoan con orgullo, mostrando el vestidor terminado.
Hellen, exhausta, miró el vestidor con una sonrisa débil.
Gracias, Jhoan. Es hermoso – dijo – Pero ahora, creo que necesito dormir.
Sin decir más, Hellen se dirigió a su nueva cama, que también había sido parte del proyecto, y se acostó. Jhoan la miró y sonrió, comprendiendo que el esfuerzo había valido la pena. A pesar de los desafíos y los momentos de aburrimiento, habían logrado crear algo especial juntos.
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Autor del Cuento
Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.