Cuentos de Fantasía

Mirian y la Navidad de las Maravillas

Lectura para 8 años

Tiempo de lectura: 5 minutos

Español

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Había una vez, en un pueblito cubierto de nieve y luces de colores, una niña llamada Mirian. Con ojos tan brillantes como estrellas fugaces y un corazón lleno de alegría, Mirian esperaba la Navidad con más emoción que nunca. Este año, había decidido que sería una aventura mágica que nunca olvidaría.

La víspera de Navidad, cuando el cielo se tornaba de un azul profundo y las primeras estrellas comenzaban a parpadear, Mirian se colocó su gorro más abrigado y salió al frío. Se dirigía al gran árbol de Navidad del pueblo, donde todos colgaban sus deseos en delicados trozos de papel.

Mirian había escrito su deseo con letras doradas: «Quiero vivir una aventura navideña que llene de felicidad a todos.» Colgó su deseo y justo al hacerlo, una ráfaga de viento mágico la rodeó, haciendo que su corazón latiera con fuerza.

De repente, los copos de nieve comenzaron a danzar alrededor de Mirian, llevándola en una espiral de luces y colores. Cuando la nevada se asentó, Mirian se encontró en un mundo diferente, uno donde los árboles cantaban villancicos y los muñecos de nieve sonreían amablemente.

Un reno parlante con una nariz roja y brillante se le acercó. «Bienvenida, Mirian, a la Navidad de las Maravillas», dijo con voz melodiosa. «Tu deseo nos ha llamado, y ahora eres la invitada de honor en la fiesta más alegre de todas.»

Mirian no podía creerlo. ¿Era aquello un sueño? El reno, que se llamaba Rubén, le aseguró que todo era real y la invitó a patinar sobre un lago de cristal que nunca se derretía. Después, le mostró un bosque donde las luces de Navidad crecían como flores, iluminando todo con un cálido resplandor.

La niña reía y jugaba, haciendo nuevos amigos en cada rincón mágico que descubría. Pero entonces, recordó su deseo. «Rubén, ¿cómo puedo hacer para que esta alegría llegue a todos en mi pueblo?»

El reno pensó un momento y dijo: «La magia de la Navidad vive en el corazón. Si llevas contigo el espíritu de estas maravillas y lo compartes, la magia seguirá viva.»

Mirian entendió y, cuando el reloj anunció la medianoche, se encontró de nuevo bajo el gran árbol de Navidad de su pueblo. Llevaba consigo la magia de la Navidad de las Maravillas y una sonrisa que no podía contener.

Al día siguiente, Mirian compartió su aventura con todos. Narró cada detalle mágico y, aunque algunos pensaron que era solo un cuento, algo especial comenzó a suceder. La felicidad de Mirian era tan contagiosa que pronto todo el pueblo se llenó de risas, cantos y una felicidad que no habían sentido en mucho tiempo.

La Navidad de ese año fue la más alegre que el pueblo había visto. Y Mirian supo que había cumplido su deseo, porque la magia de la Navidad no está en las aventuras que vivimos, sino en el amor y la alegría que compartimos.

Y así, cada año, la historia de Mirian y la Navidad de las Maravillas se contaba de nuevo, recordando a todos que la verdadera magia de la Navidad vive en nuestros corazones.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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