Cuentos de Amor

El Viaje Mágico de Fabi

Lectura para 4 años

Tiempo de lectura: 2 minutos

Español

Puntuación:

0
(0)
 

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico
0
(0)

Había una vez un niño muy especial llamado Fabi. Fabi tenía cinco años y era un niño alegre y curioso. Tenía el cabello corto y marrón, y siempre llevaba consigo un pequeño oso de peluche que era su mejor amigo. Pero lo que más le gustaba a Fabi en todo el mundo era pasar tiempo con su abuelito Juan. Abuelito Juan era un hombre de cabello gris y sonrisa cálida, que siempre tenía una historia interesante que contar o un juego divertido para jugar. Fabi y su abuelito eran inseparables, y cada momento juntos era un tesoro.

Sin embargo, un día, algo muy triste sucedió. Abuelito Juan se fue al cielo. Fabi no entendía muy bien lo que eso significaba, pero sabía que extrañaba mucho a su abuelito. Ya no podía verlo, abrazarlo ni escuchar sus historias antes de dormir. Cada noche, Fabi se sentía un poco solo y le contaba a su mamá cuánto extrañaba a su abuelito.

Su mamá, una mujer amable y cariñosa, trataba de consolarlo. “Fabi, tu abuelito siempre estará en tu corazón,” le decía mientras lo arropaba en su cama. Pero Fabi seguía sintiéndose triste.

Una noche, algo increíble sucedió. Fabi estaba acostado en su cama, abrazando a su osito de peluche, cuando de repente vio una luz brillante al lado de su cama. Abrió los ojos y vio un portal mágico que brillaba con colores hermosos. Era un círculo de luz que parecía hecho de estrellas, y dentro de ese círculo, Fabi pudo ver a su abuelito Juan, sonriendo y saludándolo desde el otro lado.

“¡Abuelito!” exclamó Fabi, saltando de la cama con emoción. “¡Te he extrañado tanto!”

El abuelito Juan le sonrió con ternura. “Yo también te he extrañado, Fabi. Pero no te preocupes, siempre estaré contigo, aunque no puedas verme.”

Fabi estaba tan feliz de ver a su abuelito que no quería que ese momento terminara. Se acercó al portal y, con un poco de duda, lo atravesó. Al otro lado, se encontró en un lugar maravilloso, lleno de luz y colores. Había árboles grandes y frondosos, flores de todos los colores, y un cielo que brillaba como si fuera de oro. Allí, el abuelito Juan estaba esperando para darle un abrazo.

Durante esa noche, Fabi y su abuelito jugaron, rieron y contaron historias, como lo hacían antes. Fabi estaba tan contento que no quería que la noche terminara. Pero el abuelito Juan le dijo suavemente: “Fabi, es hora de que regreses a casa. Tu mamá debe estar preocupada por ti.”

Fabi asintió, aunque no quería irse. “¿Volveré a verte, abuelito?” preguntó con un poco de tristeza.

“Por supuesto, Fabi. Cada noche que me necesites, estaré aquí, en tus sueños. Este portal mágico es especial, porque está hecho del amor que siempre compartimos. Pero recuerda, aunque no me veas, siempre estaré cuidándote.”

Con esas palabras, Fabi regresó a través del portal y se encontró de nuevo en su cama. La luz mágica se desvaneció lentamente, y el cuarto volvió a estar en silencio. Fabi abrazó a su osito de peluche y se quedó dormido, sabiendo que su abuelito siempre estaría con él.

A la mañana siguiente, Fabi se despertó sintiéndose un poco diferente, pero más feliz. Durante el desayuno, le contó a su mamá lo que había sucedido. “Mamá, anoche vi a abuelito Juan. Había un portal mágico, y fuimos a un lugar muy bonito. Jugamos y me dijo que siempre estará conmigo, aunque no lo vea.”

Comparte tu historia personalizada con tu familia o amigos

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico

Cuentos cortos que te pueden gustar

autor crea cuentos e1697060767625
logo creacuento negro

Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

Deja un comentario