Cuentos de Aventura

El Viaje de Juan al Campo de Sueños y la Conquista de sus Miedos

Lectura para 10 años

Tiempo de lectura: 2 minutos

Español

Puntuación:

0
(0)
 

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico
0
(0)

Era un día soleado en la pequeña ciudad de Valle Verde. El aroma a tierra húmeda y flores recién florecidas impregnaba el aire, pero en la mente de Juan había una tormenta de dudas y temores. Desde que tenía memoria, el fútbol había sido su pasión, un amor que brotaba en cada rincón de su corazón. Sin embargo, cada vez que se acercaba la hora de un partido, el miedo lo paralizaba. Las palabras de sus compañeros resonaban en su mente: “¿Y si juego mal? ¿Y si me ridiculizan?”.

Un día, mientras caminaba hacia la escuela, Juan notó a un grupo de niños jugando en el parque. Con el balón rodando entre ellos, risas y gritos vibraban en el aire, pero él se detuvo, observando desde la distancia. Justo en ese momento, un niño de su edad apareció junto a él. Era Luis, un nuevo compañero de clase con una sonrisa brillante y una energía contagiosa.

—¡Hola! —saludó Luis—. ¿Te gusta el fútbol?

Juan asintió, un poco tímido.

—Entonces deberías jugar con nosotros. ¡Es muy divertido! —exclamó Luis, mirando al grupo con anhelo—. La verdad es que hoy tenemos un partido especial. ¡Es un duelo contra los chicos del barrio de al lado!

El corazón de Juan empezó a latir con fuerza, una mezcla de emoción y miedo lo invadió al mismo tiempo. No solía unirse a partidos porque sentía que todo el mundo le estaba observando y juzgando. Sin embargo, Luis parecía tan seguro y feliz que algo en él empezó a cambiar.

—¿Tú jugarás? —preguntó Luis con curiosidad.

Juan bajó la mirada y respondió con voz apenas audible:

—No lo sé… No soy muy bueno. Siempre me equivoco y me da miedo que se burlen de mí.

—¡Eso no importa! —dijo Luis con entusiasmo—. Lo importante es intentarlo y divertirse. Además, todos aquí aprendemos juntos. Te prometo que estaré contigo todo el tiempo.

Con una sonrisa tímida, Juan decidió aceptar la invitación. Caminó con Luis hacia el grupo, donde los demás niños lo recibieron con sonrisas y un espacio libre para que se uniera. Entre ellos estaba Ana, una niña con trenzas largas y ojos chispeantes que se acercó para darle un saludo amistoso.

—¡Bienvenido! —dijo Ana con una voz dulce—. Yo te ayudaré si necesitas alguna táctica. No te preocupes, todos empezamos siendo nerviosos.

Juan se sintió un poco más tranquilo, y el partido comenzó. Al principio, Juan tropezó dos veces, y el balón se le escapó de las manos, pero Luis y Ana no se rieron ni se impacientaron; al contrario, le animaron con palabras cálidas. En ese momento, Juan descubrió que el miedo no estaba solo en su mente, también en cómo él mismo se veía y se juzgaba.

Mientras el juego continuaba, surgió un momento especial: Juan logró interceptar un pase complicado y empezó a correr hacia la portería rival. Su corazón latía tan rápido que sentía que podía salir volando, pero sus pies siguieron adelante con firmeza. En el último instante, el portero del equipo contrario se lanzó para detener el balón, y Juan, con un toque suave y decidido, logró meter su primer gol. ¡El grito de felicidad de sus compañeros llenó el parque!

Luis lo abrazó y todos le aplaudieron, mientras Ana sonreía orgullosa.

—¡Lo hiciste, Juan! —exclamó Luis—. Sabía que podías hacerlo.

Aquel día, además de ganar el partido, Juan ganó algo aún más valioso: su confianza. A partir de ese momento decidió que no se dejaría vencer por el miedo, que cada vez que sintiera dudas, recordaría ese gol y las palabras de sus amigos.

Días después de aquel encuentro, Juan y Luis caminaron juntos hacia el parque otra vez. Luis llevaba en la mano un viejo mapa doblado con cuidado.

—¿Qué es eso? —preguntó Juan curioso.

—¡Un mapa del Campo de Sueños! —respondió Luis con ojos brillantes—. Es un lugar que dice la leyenda que está en las afueras de Valle Verde. Allí, los que van a jugar fútbol encuentran su verdadera pasión y valentía. ¿Quieres acompañarme a buscarlo?

Juan sintió que su corazón latía fuerte de nuevo, pero ahora no había miedo, sino una chispa de aventura.

Comparte tu historia personalizada con tu familia o amigos

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico

Cuentos cortos que te pueden gustar

autor crea cuentos e1697060767625
logo creacuento negro

Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

Deja un comentario