Cuentos para Dormir

El Portal Mágico

Lectura para 11 años

Tiempo de lectura: 5 minutos

Español

Puntuación:

5
(1)
 

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico
5
(1)

Había una vez en un pequeño pueblo rodeado de montañas y bosques, vivían dos hermanas llamadas Teresa y Emily. Teresa tenía diez años y su hermanita Emily tenía ocho. Ambas niñas eran conocidas en el pueblo por su espíritu aventurero y su incesante curiosidad. Siempre estaban en busca de nuevas emociones y misterios por descubrir.

Una tarde, mientras exploraban el denso bosque cercano a su casa, Teresa y Emily se encontraron con algo que nunca antes habían visto. Entre los árboles y los arbustos, una luz brillante destellaba con un resplandor casi mágico.

«¡Teresa, mira esto! ¿Has visto alguna vez algo así?» exclamó Emily, con sus ojos azules brillando de emoción.

«¡Wow, Emily! Nunca he visto un brillo así en medio del bosque. ¿Qué crees que sea?» respondió Teresa, con su voz llena de asombro.

«No lo sé, pero estoy emocionada. Deberíamos acercarnos y ver qué hay al otro lado,» sugirió Emily, sin poder contener su entusiasmo.

«¿Estás segura, Emily? Podría ser peligroso,» advirtió Teresa, siempre un poco más cautelosa que su hermana menor.

«Oh, vamos hermanita, ¿dónde está tu espíritu de aventura? No vamos a saber qué hay al otro lado si no lo intentamos,» insistió Emily, ya caminando hacia la luz.

Las dos niñas se acercaron con cuidado al resplandor y, al tocarlo, algo mágico sucedió. Un portal se abrió ante ellas, un vórtice de colores brillantes y destellos dorados. Sin pensarlo dos veces, Teresa y Emily cruzaron el portal y, de repente, se encontraron en un lugar completamente diferente.

Del otro lado, el mundo era un espectáculo de colores vivos y formas fantásticas. Estaban en un reino llamado Elvendale, habitado principalmente por elfos. Este reino también era hogar de dragones, pegasi y otras criaturas asombrosas y místicas. A su alrededor, observaron duendes y hadas de todos los colores imaginables caminando y volando.

«¡Bienvenidas, niñas! ¿Son nuevas por aquí?» preguntó un pequeño elfo con una voz amable y ojos chispeantes.

«Sí, acabamos de cruzar ese portal brillante en el bosque. ¿Dónde estamos?» preguntó Teresa, todavía asombrada por la belleza del lugar.

«Están en Elvendale, el reino de los elfos y criaturas mágicas. Soy Lyriel, y estaré encantado de mostrarles este maravilloso lugar,» dijo el elfo, con una reverencia.

Las niñas, fascinadas, siguieron a Lyriel por caminos cubiertos de flores que cambiaban de color al tocarlas. El aire estaba lleno de música suave y aromas dulces. Cada rincón de Elvendale parecía estar impregnado de magia.

Durante su recorrido, Lyriel les contó historias sobre el origen del portal. Hace siglos, Elvendale había sido conectado con el mundo de los humanos a través de varios portales, pero con el tiempo, casi todos se habían cerrado, excepto unos pocos escondidos en lugares remotos como el bosque de su pueblo.

Mientras caminaban, Teresa y Emily conocieron a otros habitantes de Elvendale. Un dragón amable llamado Fíryon les enseñó a volar sobre su lomo, llevándolas a través de nubes doradas y arcoíris brillantes. Un pegaso llamado Astra les mostró el Valle de las Estrellas, un lugar donde las estrellas caían suavemente del cielo como copos de nieve y se convertían en flores luminosas al tocar el suelo.

Cada día en Elvendale era una nueva aventura para las hermanas. Ayudaron a los elfos a recoger frutos mágicos que daban poderes especiales, jugaron con duendes traviesos que se escondían entre los árboles, y aprendieron a hablar el idioma de las hadas, que sonaba como el tintineo de campanillas.

Comparte tu historia personalizada con tu familia o amigos

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir por correo electrónico

Cuentos cortos que te pueden gustar

autor crea cuentos e1697060767625
logo creacuento negro

Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

1 comentario en «El Portal Mágico»

Deja un comentario