Cuentos de Valores

Un Nuevo Comienzo en Jerez

Lectura para 10 años

Tiempo de lectura: 5 minutos

Español

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En la ciudad de Jerez, donde las calles se entrelazan contando historias de antaño y el sol baña cada rincón con su cálido resplandor, comenzó la aventura de dos niñas destinadas a encontrar en la amistad un refugio y una enseñanza. Esta es la historia de Vika, una niña ucraniana de cabellos rubios como los rayos del sol al amanecer y ojos claros que reflejan la profundidad de un cielo despejado. Vika llegó a Jerez con su familia, buscando un nuevo comienzo lejos de la guerra que asolaba su país.

Al lado de la casa de Vika vivía una niña de espíritu aventurero y corazón bondadoso, cuyo nombre se pierde entre las páginas de esta historia, pero cuya esencia se mantiene viva a través de sus acciones y palabras. Ella y Vika, aunque diferentes como el día y la noche, encontraron en su compañía un puente hacia mundos inexplorados, llenos de risas y aprendizajes.

Cada mañana, al abordar el autobús que las llevaba al colegio, entre susurros y miradas curiosas, su amistad florecía. Vika, aún acostumbrándose a su nuevo entorno, encontraba en su amiga una guía, una confidente. Su timidez inicial, marcada por la nostalgia de un hogar lejano, poco a poco se transformaba en una chispa de curiosidad y alegría.

La asignatura de música se convirtió en un reflejo de sus mundos internos, donde la flauta de Vika, aunque olvidada en ocasiones, era el lazo que unía su pasado con su presente. A través de las notas musicales, Vika expresaba sus sueños y esperanzas, pintando en el aire melodías de un futuro brillante.

Un día, mientras el otoño teñía de cobre las hojas de los árboles, un proyecto escolar sobre las tradiciones culturales de cada alumno se presentó como una oportunidad para Vika y su amiga. Decidieron explorar la rica herencia ucraniana de Vika, sumergiéndose en un viaje a través de cuentos, danzas y canciones que hablaban de valientes guerreros, paisajes nevados y festividades llenas de color y alegría.

Este proyecto se convirtió en el escenario perfecto para que Vika compartiera con sus compañeros la belleza de su cultura, creando un puente de entendimiento y aprecio mutuo. Su presentación fue una explosión de colores y sonidos que cautivó a todos, ganándose el respeto y la admiración de sus pares.

Pero no todo en la historia de Vika y su amiga fueron momentos felices. También enfrentaron desafíos, como el día en que un grupo de estudiantes intentó burlarse de las diferencias culturales de Vika. En ese momento crítico, la valentía y el ingenio de su amiga brillaron, tejiendo palabras de defensa y unión que calaron hondo en los corazones de todos, recordándoles la importancia de la empatía y el respeto.

La amistad entre Vika y su amiga se fortaleció con cada día, cada risa compartida, y cada lágrima derramada. Juntas aprendieron que más allá de las fronteras geográficas y las barreras idiomáticas, el valor de la comprensión, la bondad y el coraje unen a las personas en un tejido de relaciones indestructibles.

El año escolar llegó a su fin, dejando en el aire promesas de un reencuentro y la certeza de una amistad que había trascendido las páginas de un cuento para anidar en el corazón de dos niñas valientes. Vika, ahora con la confianza de quien ha encontrado su lugar en un nuevo mundo, y su amiga, portadora de las lecciones aprendidas en el camino, se despidieron del autobús que las había visto crecer, sabiendo que lo más importante que habían descubierto no era solo cómo navegar por la vida, sino cómo hacerlo juntas.

Y así, en las calles de Jerez, bajo el cielo infinito que las cubría, Vika y su amiga continuaron su viaje, no solo hacia el colegio, sino hacia un futuro lleno de posibilidades, aventuras y sueños compartidos, forjados en la amistad y el mutuo respeto.

El verano trajo consigo días largos y cálidos, y con ellos, la promesa de nuevas aventuras para Vika y su amiga. A medida que el sol se alzaba, pintando de dorado las calles de Jerez, las dos niñas decidieron emprender un proyecto que no solo profundizaría su amistad sino que también enriquecería a su comunidad.

Inspiradas por su reciente proyecto escolar sobre las tradiciones culturales, Vika y su amiga idearon un plan para organizar un festival cultural en su barrio. Este evento sería una celebración de la diversidad, un lugar donde cada persona podría compartir un pedazo de su mundo a través de comidas típicas, danzas, canciones y relatos.

Con el apoyo de sus familias y vecinos, las preparaciones para el festival comenzaron. Vika, con su corazón lleno de esperanza y alegría, tomó la iniciativa de enseñar a sus amigos españoles algunas palabras en ucraniano, mientras practicaban juntos danzas tradicionales que se presentarían en el festival. Su amiga, por otro lado, se encargó de diseñar los folletos y las decoraciones, asegurándose de que cada detalle reflejara la esencia de la celebración.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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