Cuentos de Amistad

El Sueño de Iris

Lectura para 6 años

Tiempo de lectura: 4 minutos

Español

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En el corazón de un lugar mágico llamado ColorVille vivía una mariposa muy especial llamada Iris. A diferencia de las demás mariposas de su alrededor, Iris tenía alas de color blanco y negro. Aunque adoraba sus alas únicas, siempre había soñado con tener colores brillantes y variados como las flores del campo en primavera. Cada vez que veía a sus amigas mariposas revoloteando con sus colores vibrantes, su deseo de ser colorida crecía más y más.

Un día, mientras Iris descansaba en una flor, escuchó a unos niños de una clase cercana hablando sobre la magia de los colores y cómo podían mezclarse para crear cosas nuevas y hermosas. Inspirada por la conversación, decidió que necesitaba la ayuda de estos niños para realizar su sueño. Con valentía, voló hacia la escuela y, al llegar al patio, se posó en la ventana de la clase.

Los niños, al verla, se sorprendieron y se acercaron con curiosidad. “¡Miren, una mariposa en blanco y negro!” exclamó uno de ellos. Iris, con su dulce voz, les explicó su sueño de ser colorida y les pidió su ayuda. Los niños, emocionados por la idea de ayudar a Iris, aceptaron con alegría.

La maestra, al ver el entusiasmo de los niños, decidió que podrían aprovechar la oportunidad para aprender sobre los colores y cómo crear nuevas tonalidades. Así comenzó una serie de actividades divertidas que no solo educarían a los niños, sino que también ayudarían a Iris a lograr su sueño.

La primera actividad consistió en pintar con acuarelas. Los niños trajeron sus pinceles y comenzaron a mezclar los colores primarios: rojo, amarillo y azul. “Vamos a pintar a Iris con estos colores”, dijo la maestra. A medida que los niños pintaban, pequeñas motas de color comenzaron a volar desde sus pinceles hasta las alas de Iris. Primero, aparecieron pequeños puntos rojos en sus alas blancas, luego algunos toques de amarillo y azul. Iris se sentía más hermosa con cada trazo de los pinceles.

La siguiente actividad fue hacer collages con papeles de colores. Los niños cortaban y pegaban trozos de papel en diferentes formas y tamaños, creando hermosas composiciones. Iris voló entre ellos, recogiendo con sus alas trocitos de papel de colores. Pronto, sus alas comenzaron a mostrar un mosaico de colores brillantes, como si fueran vitrales. Iris estaba tan feliz que no dejaba de revolotear, mostrando sus nuevas alas a todos los niños.

Luego, los niños decidieron hacer una actividad al aire libre. Salieron al jardín y comenzaron a recoger flores de todos los colores. Hicieron guirnaldas y coronas, y se las pusieron a Iris. Las flores eran tan vibrantes que sus colores se transfirieron mágicamente a las alas de Iris, dándole un brillo natural y radiante. Cada flor parecía darle a Iris un nuevo matiz de color, y pronto sus alas eran un arcoíris viviente.

La última actividad fue un gran mural. Los niños, junto con la maestra, pintaron un enorme mural en la pared de la escuela. Pintaron un paisaje lleno de mariposas, flores, árboles y un cielo azul. Invitaron a Iris a posarse en el mural, y mientras ella lo hacía, los colores del mural comenzaron a fluir hacia sus alas. Era como si el mural cobrara vida, y las alas de Iris reflejaban la belleza de todo el paisaje pintado.

Al final del día, Iris tenía las alas más coloridas y hermosas que jamás hubiera imaginado. Cada color representaba la amistad y el cariño de los niños que habían trabajado juntos para ayudarla a alcanzar su sueño. Iris agradeció a cada uno de los niños con un delicado vuelo alrededor de ellos, posándose en sus cabezas y manos, como muestra de su gratitud.

Los niños estaban felices de haber ayudado a Iris y aprendieron mucho sobre la magia de los colores y la importancia de la amistad y la cooperación. Desde ese día, cada vez que veían una mariposa, recordaban la maravillosa aventura que vivieron con Iris y cómo, juntos, lograron hacer su sueño realidad.

Iris, con sus nuevas y coloridas alas, se convirtió en un símbolo de amistad en ColorVille. Siempre que un niño se sentía triste o necesitaba ayuda, Iris aparecía para recordarles que, con la ayuda de los amigos y un poco de magia, cualquier sueño puede hacerse realidad. Y así, en ColorVille, el espíritu de cooperación y amistad creció más fuerte que nunca, gracias a la pequeña mariposa que soñó con colores.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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