Cuentos de Aventura

Lili, la niña con superpoderes

Lectura para 4 años

Tiempo de lectura: 4 minutos

Español

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Había una vez una niña llamada Lili, de solo 3 años, que era diferente a todos los demás niños de su edad. No era porque fuera la más alta o la más rápida, sino porque tenía algo muy especial: ¡tenía superpoderes! Lili podía hacer cosas increíbles, como volar un poquito cuando saltaba muy alto, mover cosas con solo pensarlo, y, lo mejor de todo, podía hacer sonreír a cualquier persona con solo tocarles la mano.

A pesar de ser tan pequeña, Lili ya entendía que sus poderes eran algo que debía usar con mucha responsabilidad. Aunque amaba jugar como cualquier otro niño, siempre estaba buscando maneras de ayudar a los demás. En su pequeña escuela, donde iba todos los días con su mochila roja llena de colores y cuadernos, Lili vivía grandes aventuras, usando sus poderes para hacer del mundo un lugar mejor, al menos, en su pequeña esquina del patio de juegos.

Un día, mientras jugaba en el recreo, vio que su amigo Leo estaba llorando junto a la fuente de agua. Leo era un niño muy simpático, pero a veces se sentía triste porque le costaba mucho atarse los zapatos. Lili sabía que podía ayudarlo. Así que, sin pensarlo dos veces, corrió hacia él y, con una sonrisa enorme, le dijo:

—¡No te preocupes, Leo! ¡Yo te ayudaré!

Lili se agachó, y con un simple movimiento de su mano, los cordones de los zapatos de Leo se ataron solos, formando un lazo perfecto. Leo dejó de llorar inmediatamente, sorprendido y encantado con lo que había ocurrido.

—¡Gracias, Lili! —dijo Leo, limpiándose las lágrimas—. ¡Eres la mejor!

Lili solo sonrió y siguió corriendo hacia el otro lado del patio, donde más niños la esperaban para jugar al escondite. Pero justo cuando comenzaba la diversión, algo más sucedió.

La maestra Clara salió al patio con una mirada preocupada. Al parecer, el pequeño huerto de la escuela, que los niños habían estado cuidando con mucho cariño, se estaba secando. Las plantas no tenían suficiente agua y las hojas se veían tristes y caídas.

—Oh no —pensó Lili—, ¡tenemos que salvar el huerto!

Sin perder un segundo, Lili se acercó al huerto y cerró los ojos con fuerza. Concentrándose como nunca antes, imaginó grandes nubes llenas de agua en el cielo. Poco a poco, comenzó a sentir una brisa suave, y para sorpresa de todos los niños, pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer justo sobre el huerto, sin mojar el resto del patio.

Los niños y la maestra Clara quedaron asombrados. El huerto, que antes parecía marchitarse, empezó a recuperar su color verde brillante. Las flores se levantaron de nuevo y los tomates, las zanahorias y las lechugas comenzaron a verse más vivos que nunca.

—¡Hurra por Lili! —gritaron todos los niños, mientras saltaban de alegría.

Lili sonrió con modestia. Sabía que sus superpoderes eran especiales, pero lo que más la hacía feliz era ver que todos los niños volvían a sonreír. Para ella, no había nada más importante que hacer felices a sus amigos.

Pero su día de aventuras no había terminado aún. Después de clase, mientras todos los niños se preparaban para irse a casa, Lili escuchó un sonido extraño. Era como un susurro, muy suave pero constante, que venía del rincón del aula donde guardaban las mochilas.

Lili se acercó con cautela y vio algo sorprendente: ¡una pequeña ardilla había quedado atrapada dentro de una mochila! La ardilla parecía asustada y no podía salir sola. Lili sabía que debía actuar rápido, pero no quería asustar más a la pequeña criatura.

Con mucho cuidado, extendió su mano y, usando su poder de hablar con los animales, le dijo suavemente a la ardilla:

—No te preocupes, pequeña amiga. Te ayudaré a salir.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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