En un mundo submarino lleno de colores y vida, había un pequeño pez llamado Nemos. Él era un pez anaranjado con franjas blancas y una personalidad muy divertida. Era conocido por ser el pez más rápido del mar, y todos sus amigos lo admiraban por su velocidad.
Un día, mientras Nemos estaba nadando por el arrecife, se encontró con su amiga Dorys. Dorys era una pez azul con escamas brillantes y una memoria muy… peculiar. A menudo se olvidaba de lo que estaba haciendo o adónde iba, pero Nemos siempre estaba allí para ayudarla.
«Hola, Nemos», dijo Dorys, sonriendo. «¿Qué estás haciendo hoy?»
«Estoy entrenando para la Gran Carrera de Peces», respondió Nemos. «¿Quieres venir conmigo?»
Dorys asintió con la cabeza, y juntos se dirigieron hacia la zona de entrenamiento. Allí, encontraron a un grupo de medusos que estaban practicando sus movimientos acrobáticos.
«Hola, amigos», dijo uno de los medusos, llamado Medusos. «¿Qué hacen ustedes aquí?»
«Nemos está entrenando para la Gran Carrera de Peces», explicó Dorys. «Y yo estoy… um… tratando de recordar qué estoy haciendo aquí».
Medusos se rió. «Bueno, si necesitan ayuda, estoy aquí para apoyarlos».
De repente, un grupo de sardinas pasó nadando cerca de ellos. «¿Qué pasa aquí?», preguntó una de las sardinas.
«Nemos está entrenando para la Gran Carrera de Peces», repitió Dorys.
Una de las sardinas, llamada Sardinas, se acercó a ellos. «¿Puedo unirme a la carrera?», preguntó.
«Claro que sí», dijo Nemos. «Pero tienes que estar preparada. La Gran Carrera de Peces es muy competitiva».
Sardinas asintió con la cabeza. «Estoy lista. Me he estado entrenando en secreto».
Los cuatro amigos comenzaron a entrenar juntos, y pronto se dieron cuenta de que tenían algo en común: todos eran peces carnavalescos. Eran peces que amaban la diversión y la celebración, y siempre estaban dispuestos a participar en cualquier fiesta submarina.
Un día, mientras estaban entrenando, se les ocurrió una idea. «¿Por qué no organizamos un carnaval submarino?», preguntó Nemos.
Dorys se iluminó. «Es una idea genial! Podemos tener música, baile y comida deliciosa».
Medusos se rió. «Y podemos hacer un desfile de peces con disfraces».
Cuentos cortos que te pueden gustar
Annabella y el Portal Mágico
El Portal Mágico de la UPSE
El Sueño de la Casa del Árbol
Autor del Cuento
Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.