Cuentos de Valores

El Punto de Penalti Travieso

Lectura para 8 años

Tiempo de lectura: 2 minutos

Español

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En el famoso estadio Santiago Bernabéu, hogar del Real Madrid, existía un punto de penalti muy especial y travieso. Este punto de penalti, llamado Punto De Penalti, no era como cualquier otro. Tenía la habilidad de moverse y actuar por su cuenta. Aunque a veces podía ser muy gracioso, otras veces causaba problemas, especialmente cuando se trataba de partidos importantes.

Un día, se acercaba un gran partido entre el Real Madrid y el Barcelona. Los jugadores del Real Madrid estaban entrenando en el campo cuando notaron algo extraño. El Punto De Penalti se había vuelto más travieso de lo habitual. En lugar de quedarse quieto, como debía, empezó a moverse y a molestar al portero del Barcelona que estaba practicando sus paradas.

Rodrigo, un joven aficionado del Real Madrid con el pelo oscuro y vestido con su camiseta del equipo, estaba viendo el entrenamiento desde las gradas. Notó que el Punto De Penalti estaba causando muchos problemas y decidió acercarse para hablar con él.

—¡Punto De Penalti! —llamó Rodrigo—. ¿Por qué estás molestando al portero del Barcelona? Esto no está bien.

El Punto De Penalti, brillando con una luz mágica, se detuvo un momento y miró a Rodrigo.

—¡Es divertido! —respondió el Punto De Penalti con una voz traviesa—. ¡Mira cómo se enfadan!

Rodrigo frunció el ceño y se arrodilló para estar más cerca del Punto De Penalti.

—No es justo ni amable hacer eso —dijo Rodrigo con seriedad—. Todos debemos jugar con respeto y deportividad, incluso tú.

Pero el Punto De Penalti no quiso escuchar. Se movió bruscamente y le dio una pequeña patada a Rodrigo, haciendo que el chico se tambaleara hacia atrás.

Vinicius, uno de los jugadores estrella del Real Madrid, estaba cerca y vio lo que sucedió. Con su cabello rizado y una sonrisa amable, Vinicius se acercó a ayudar a Rodrigo a levantarse.

—¿Estás bien? —preguntó Vinicius, preocupado.

Rodrigo asintió, aunque aún estaba sorprendido por la acción del Punto De Penalti.

—Ese punto de penalti necesita aprender una lección —dijo Vinicius con determinación.

Vinicius se acercó al Punto De Penalti y, con un movimiento rápido, le dio una fuerte patada, enviándolo directamente contra el larguero de la portería. El Punto De Penalti rebotó y quedó quieto, como si estuviera reflexionando sobre lo que había hecho.

Rodrigo y Vinicius se miraron y sonrieron. El joven aficionado sabía que a veces, incluso los puntos de penalti traviesos necesitaban un poco de disciplina para entender la importancia de jugar limpio.

Más tarde, Vinicius se acercó a los jugadores del Barcelona, que estaban aún sorprendidos por lo que había sucedido.

—Lo siento por lo que pasó con nuestro Punto De Penalti —dijo Vinicius, sinceramente—. No fue correcto y nos aseguraremos de que no vuelva a suceder.

El portero del Barcelona, aunque aún un poco desconcertado, asintió con una sonrisa.

—Agradezco tus palabras, Vinicius. Todos queremos un juego limpio y justo.

El gran día del partido llegó y el estadio Santiago Bernabéu estaba lleno de aficionados emocionados. Rodrigo estaba sentado en las gradas, animando con entusiasmo a su equipo. El ambiente estaba lleno de expectación y emoción.

Cuando llegó el momento decisivo, un penalti fue concedido a favor del Real Madrid. Vinicius se acercó al Punto De Penalti, que esta vez estaba quieto y listo para cumplir su función correctamente. Vinicius miró a Rodrigo en las gradas y le guiñó un ojo, recordando la lección de respeto y deportividad.

Con un golpe firme, Vinicius pateó el balón, que se dirigió con precisión al fondo de la red. El estadio estalló en vítores y aplausos. El Real Madrid había ganado el partido, y lo habían hecho jugando con honor y respeto.

Después del partido, Rodrigo fue invitado a conocer a los jugadores. Cuando se encontró con Vinicius, el joven estaba lleno de gratitud.

—Gracias por ayudarme y enseñar al Punto De Penalti la importancia de jugar limpio —dijo Rodrigo.

Vinicius sonrió y puso una mano en el hombro de Rodrigo.

—Siempre recuerda, Rodrigo, el respeto y la deportividad son tan importantes como ganar. Nunca olvides esa lección.

Desde ese día, el Punto De Penalti del Santiago Bernabéu se portó mucho mejor. Aprendió que el verdadero espíritu del fútbol no estaba en causar problemas, sino en jugar con respeto y alegría. Y así, cada partido se convirtió en una celebración de amistad, deportividad y el amor por el juego.

Rodrigo siguió asistiendo a los partidos, siempre recordando la lección que había aprendido junto a Vinicius y el travieso Punto De Penalti. Y cada vez que el Real Madrid y el Barcelona se enfrentaban, ambos equipos jugaban con la misma pasión y respeto, mostrando al mundo el verdadero valor del deporte.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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