Cuentos de Aventura

El Misterio del Reloj Mágico

Lectura para 6 años

Tiempo de lectura: 5 minutos

Español

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Había una vez, en un pequeño pueblo llamado Princevillo, dos hermanos llamados Jhoan y Maycol. Jhoan, el mayor, era un niño valiente y aventurero. Le encantaba explorar lugares nuevos y descubrir misterios. Su hermano menor, Maycol, era más tranquilo, pero igual de curioso. Los dos compartían una fuerte amistad y se apoyaban en todo.

Un día, mientras exploraban el ático de su casa, Jhoan encontró un viejo reloj de bolsillo escondido en una caja polvorienta. El reloj tenía un aspecto extraño; su esfera estaba decorada con símbolos que nunca habían visto antes, y su aguja no marcaba la hora correctamente. Intrigado, Jhoan decidió guardarlo en su bolsillo.

Esa noche, mientras cenaban, Jhoan no podía dejar de pensar en el reloj. Se lo mostró a Maycol, quien también quedó fascinado por su aspecto misterioso. Sin embargo, cuando su papá entró en la cocina y vio el reloj, su expresión cambió. Parecía preocupado, casi asustado.

—¿Dónde encontraste ese reloj? —preguntó su papá con voz seria.

—Lo encontré en el ático —respondió Jhoan—. ¿Es algo especial?

Papá suspiró y se sentó con ellos.

—Ese reloj pertenece a nuestra familia desde hace generaciones. Es un artefacto muy antiguo y tiene un poder especial. Es capaz de transportar a las personas al pasado.

Jhoan y Maycol se miraron asombrados. Nunca habían escuchado una historia así.

—Pero debe ser usado con mucho cuidado —continuó su papá—. Puede llevarte a lugares y tiempos donde las cosas no son lo que parecen. Y si no tienes cuidado, podrías quedarte atrapado allí para siempre.

A pesar de la advertencia, la curiosidad de Jhoan era demasiado grande. Después de cenar, decidió probar el reloj. Con cuidado, giró la pequeña corona del reloj y, de repente, todo a su alrededor comenzó a girar rápidamente. Antes de que pudiera reaccionar, el mundo cambió a su alrededor.

Jhoan se encontraba en un lugar completamente diferente. Estaba en una escuela muy antigua, con paredes de piedra y grandes ventanales. A su lado estaba Maycol, quien había sido arrastrado por el poder del reloj.

—¡Jhoan! ¿Qué hiciste? —preguntó Maycol asustado.

—No lo sé… creo que estamos en el pasado —respondió Jhoan, mirando a su alrededor.

En ese momento, una pequeña hada apareció ante ellos. Era Fay, la Hada Madrina de la escuela.

—Bienvenidos a la Academia Canterlot, la escuela más antigua que existió antes de que Princevillo fuera lo que es hoy —dijo Fay con una voz dulce y melodiosa—. ¿Cómo han llegado hasta aquí?

Jhoan, todavía asombrado por lo que estaba viendo, le explicó a Fay que el reloj de bolsillo los había traído al pasado. Maycol, sin embargo, no estaba tan impresionado.

—Deberíamos volver a casa —dijo Maycol, y trató de quitarle el reloj a Jhoan.

Los dos hermanos comenzaron a pelear por el reloj, cada uno tirando de él hacia su lado. Pero entonces, algo extraño ocurrió. Mientras forcejeaban, el reloj comenzó a brillar intensamente y emitió un fuerte destello de luz. Al abrir los ojos, se dieron cuenta de que habían sido transportados a otro lugar dentro de la academia.

Estaban en una sala enorme, llena de estanterías repletas de libros antiguos. En el centro de la sala, sobre un pedestal, había un libro gigante que emanaba una luz dorada. Fay les explicó que ese libro contenía todos los secretos de la Academia Canterlot, incluyendo cómo regresar a su tiempo.

Sin embargo, no eran los únicos interesados en el libro. El Rey de Corazones, un tirano que planeaba dar un golpe de estado en Princevillo, también estaba buscando el libro para controlar su poder y cambiar la historia a su favor.

Jhoan y Maycol sabían que debían detener al Rey de Corazones antes de que lograra su objetivo. Con la ayuda de Fay, comenzaron a buscar pistas sobre cómo llegar al Rey y evitar que se apoderara del libro. Pero primero, necesitaban encontrar a alguien que conociera bien la academia y pudiera guiarlos.

Fay los llevó hasta la oficina del director Lid, un hombre sabio y respetado que había estado a cargo de la academia durante muchos años. Para no levantar sospechas, Jhoan le mintió diciéndole que ellos eran estudiantes nuevos que se habían perdido.

El director Lid, aunque sorprendido por su llegada inesperada, no dudó en ayudarlos. Les dio un mapa de la academia y les explicó que el Rey de Corazones había estado reuniendo un ejército de seguidores dentro de la escuela. Si querían detenerlo, debían hacerlo rápidamente.

Siguiendo las indicaciones del director, Jhoan y Maycol se adentraron en los oscuros pasillos de la academia, evitando ser descubiertos por los guardias del Rey. Durante su viaje, descubrieron que el Rey de Corazones estaba planeando utilizar el poder del libro para cambiar la historia de Princevillo y convertirse en su gobernante absoluto.

Mientras avanzaban, Jhoan y Maycol se encontraron con dos jóvenes que les resultaron sorprendentemente familiares. Eran Brando y Emilio, quienes, según Fay, eran en realidad los padres de Jhoan y Maycol cuando eran adolescentes. Los dos jóvenes estaban involucrados en una resistencia secreta contra el Rey de Corazones.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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