Viviana y Diana eran dos niñas que se llevaban muy bien. Vivían cerca de un campo de juegos lleno de columpios, toboganes y una gran área de césped donde podían correr y jugar libremente. Un día soleado, decidieron ir al campo de juegos para disfrutar del aire fresco y la compañía mutua.
Mientras caminaban hacia el campo de juegos, se encontraron con su amiga Clara, que estaba sentada en un banco leyendo un libro. Clara era una niña muy inteligente y curiosa, que siempre estaba leyendo sobre algo nuevo y emocionante. Viviana y Diana se acercaron a ella y le preguntaron qué estaba leyendo. Clara les dijo que estaba leyendo sobre los diferentes tipos de flores que crecían en el campo. Viviana y Diana se interesaron mucho en el tema y se sentaron junto a Clara para escuchar más sobre las flores.
Mientras Clara les explicaba sobre las diferentes especies de flores, una niña pequeña con pelo rizado y ojos brillantes se acercó a ellas. La niña se llamaba Sofía y era nueva en el barrio. Sofía se sintió un poco tímida al acercarse a las niñas, pero Viviana y Diana la recibieron con una sonrisa y la invitaron a unirse a ellas.
Clara continuó explicando sobre las flores, y Sofía se unió a la conversación, preguntando sobre los diferentes colores y formas que tenían las flores. Las cuatro niñas se convirtieron en un grupo animado y curioso, explorando el campo de juegos y descubriendo nuevas cosas juntas.
Después de un rato, Viviana sugirió que jugaran un juego de escondite. Diana y Clara aceptaron con entusiasmo, y Sofía se unió a ellas, aunque un poco nerviosa. Las niñas se dispersaron por el campo de juegos, escondiéndose detrás de los columpios y los árboles.
Viviana se escondió en un lugar difícil de encontrar, detrás de un gran tupido de flores. Diana se escondió en el tobogán, acomodándose en la parte superior para poder ver a las otras niñas. Clara se escondió detrás de un árbol y Sofía se escondió en un lugar que no podía ser visto desde el camino principal.
Después de unos minutos, las niñas empezaron a buscar a sus amigas. Viviana fue la primera en encontrar a Diana en el tobogán. Juntas encontraron a Clara detrás del árbol. Pero no podían encontrar a Sofía en ninguna parte. Viviana, Diana y Clara se preocuparon un poco, pensando que Sofía podría haberse perdido.
Sin embargo, después de unos minutos más de búsqueda, Viviana encontró a Sofía escondida en un lugar muy astuto. Sofía había encontrado un agujero en la valla que rodeaba el campo de juegos y se había escondido allí. Las niñas se rieron y se abrazaron, felices de haber encontrado a Sofía.
Después del juego de escondite, las niñas decidieron sentarse en el césped y disfrutar del sol y la compañía mutua. Clara sacó un libro de cuentos y comenzó a leer una historia sobre una princesa que vivía en un castillo en la luna. Las niñas se acurrucaron alrededor de Clara, escuchando con atención la historia.
Mientras Clara leía, las niñas se dieron cuenta de que habían pasado mucho tiempo juntas ese día. El sol comenzaba a declinar y sus madres podrían estar esperándolas para cenar. Las niñas se despidieron y prometieron volver al campo de juegos al día siguiente para seguir explorando y jugando juntas.
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Autor del Cuento
Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.