Cuentos de Valores

Mateo y el Poder de los Abrazos

Lectura para 6 años

Tiempo de lectura: 5 minutos

Español

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En una casita llena de risas y colores, vivían tres hermanos: Itany, Daniel, y el pequeño Mateo. Itany, la mayor, siempre había sido la hermana responsable, con su cabello oscuro y una mirada dulce y amable. Daniel, aunque más joven que Itany, era muy curioso y siempre buscaba nuevas cosas que aprender y descubrir. Finalmente, estaba Mateo, con solo seis años, quien tenía una energía infinita y una sonrisa tan grande que iluminaba toda la casa. Mateo era un niño especial; su mundo estaba lleno de detalles y emociones intensas, siempre iba de un lado a otro, y tenía una afición particular: adoraba tomar fotografías y abrazar a sus hermanos.

Pero había algo que parecía separarlo un poco de Itany y Daniel. Mateo era diferente. Tenía autismo, lo que significaba que a veces veía el mundo de una forma que solo él entendía, llena de movimientos, sonidos, y detalles que los demás no siempre percibían. Cuando Mateo estaba emocionado, movía sus manitas arriba y abajo, y si veía algo que le gustaba, como la sonrisa de sus hermanos o una luz bonita en la ventana, sacaba su cámara y quería capturar el momento. A Mateo le encantaba recordar esos momentos con sus fotos.

Sin embargo, sus hermanos no siempre entendían su entusiasmo. Cada vez que Mateo intentaba acercarse a Itany para abrazarla, ella suspiraba y le decía:

—¡Ay, Mateo! No estés molestando, tengo cosas más importantes que hacer.

Y Daniel, al ver a su hermanito acercándose con la cámara en mano, se apartaba y respondía con desdén:

—No, Mateo, ¡déjame en paz! Nadie quiere ser fotografiado por un niño.

Mateo, con su inocencia y amor, no comprendía por qué sus hermanos lo rechazaban. Cada vez que intentaba estar cerca de ellos, sentía una punzada de tristeza. No quería molestarlos; él solo quería compartir su alegría y cariño. Así que cada vez que recibía una respuesta fría, Mateo bajaba su cámara y se alejaba en silencio, sintiéndose solo en medio de su propia familia.

Su mamá, siempre observadora, notaba el dolor en los ojos de Mateo. Un día, después de ver cómo Itany y Daniel rechazaban una vez más los abrazos de Mateo, decidió tener una conversación con ellos.

—Chicos, ¿por qué no tienen más paciencia con Mateo? Él muestra su amor y su cariño a través de los abrazos y las fotografías. —dijo mamá, intentando hacerles entender lo importante que era para Mateo acercarse a ellos.

Pero Itany y Daniel no quisieron escuchar. Ambos se fueron molestos, pensando que su mamá no entendía lo difícil que era lidiar con un hermano tan insistente.

Viendo que las palabras no habían sido suficientes, mamá decidió tomar una decisión que cambiaría para siempre la relación entre los tres hermanos.

Esa misma tarde, mamá organizó una actividad especial: propuso un juego familiar. Los tres hermanos, aunque sorprendidos, aceptaron participar. A Itany y Daniel no les entusiasmaba mucho la idea, pero sabían que si mamá estaba insistiendo, sería algo importante.

—Hoy jugaremos a “El fotógrafo escondido” —anunció mamá con una sonrisa—. El objetivo del juego es sencillo: debemos encontrar momentos especiales en la casa y capturarlos en una fotografía. Todos tendrán una cámara desechable, y cada uno deberá tomar al menos cinco fotos de cosas o personas que les parezcan especiales.

Itany frunció el ceño. Tomar fotos no era lo suyo, y menos fotos de “momentos especiales” en casa. Daniel, por su parte, pensó que sería fácil; él siempre encontraba cosas interesantes. Pero Mateo… ¡Mateo estaba feliz! Finalmente, todos en la familia iban a jugar a lo que él más disfrutaba: capturar momentos únicos.

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Soy Francisco J., apasionado de las historias y, lo más importante, padre de un pequeño. Durante el emocionante viaje de enseñar a mi hijo a leer, descubrí un pequeño secreto: cuando las historias incluyen a amigos, familiares o lugares conocidos, la magia realmente sucede. La conexión emocional con el cuento motiva a los niños a sumergirse más profundamente en las palabras y a descubrir el maravilloso mundo de la lectura. Saber más de mí.

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